Hola, soy Oihane.
Y la típica frase de: yo no encontré la fotografía, ella me encontró a mi” es lo que me pasó.
Hace ya más de diez años, yo estaba un poco perdida en la vida; no sabía muy bien qué es lo que quería hasta que me topé con este mundo del arte y las mil maneras con las que puedes expresarte. Siempre he sido muy sensible a todo, muy emocional y una persona que se guía mucho por el corazón y no tanto por lo racional. No sé si es del todo bueno, pero sé que ser así me ha llevado hasta donde estoy ahora, fijándome en los pequeños detalles que nos va marcando la vida. Me conmueve lo que siento cuando conozco a nuevas mamás, bebés y parejas creando una vida maravillosa en sus mil maneras diferentes.
Trabajo fotografiando esos sentimientos porque yo soy así: una persona a la que le encanta estar con los míos, pasear por el campo, comer al sol y leer un buen libro. Escuchar música que me erice la piel, reírme con mi hermana, abrazar a mi madre, fotografiar a mi abuela para retenerla más en este mundo, hablar con mi padre de la vida, besar a mi novio. Quererlos hasta que me revienta el corazón.